Estrategia de póquer: Farolear – Ganar con manos débiles
06 Agosto 2008 - Manuel Ceja
Los jugadores de póquer principiantes adoran farolear para tratar y ganar tantas manos como les sea posible. Los jugadores profesionales y experimentados, aunque entienden la importancia del farol, también entienden que un buen farol es algo que se hace de vez en cuando y estando en la posición correcta.
A continuación algunas de las situaciones en que se puede pensar en farolear.
Poca cantidad de jugadores – entre menor sea la cantidad de jugadores en el juego, más efectivo será el farolear. Después de todo, es más sencillo engañar unas pocas personas que un gran número.
Estás en una mesa muy cerrada – los jugadores selectivos normalmente participarán al bote solamente si tienen una buena mano, y por lo general se retirarán si no tienen una mano que es, o prácticamente, invencible.
Jugar en el River – cuando la última carta es distribuida, los jugadores que de verdad tienen una mala mano se retirarán si ven una apuesta. Si ya llegaste hasta ahí sin farolear, entonces los chances son que tendrás al menos la mitad de la mano, entonces coloca una apuesta y averigua dónde estás parado.
Eres el último en actuar – si todos los jugadores han pasado, esto significa que podrían tener una mano débil (¡o podrían estar tendiéndote una trampa, ten cuidado!). Pon en marcha un buen farol, esto puede significar volver a subir una apuesta que ya había sido aumentada ya que el farol es una situación común en esta situación.
Fallaste en el flop – Recibes un As Rey y subes la apuesta antes del flop y cuando llega el flop la mayor carta es un 6. Coloca otra apuesta para seguir con tu juego y para tratar de llevarte el bote
Tu imagen en la mesa – Si has ganado recientemente un bote o varias manos, los demás jugadores podrían respetar más tu juego. Utiliza su miedo de ti en contra de ellos.
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